Prof.: Fernando Adrover (2º10, liceo Nº 11)


El comercio de América con Europa no fue libre, tampoco lo fue entre una y otra región de América.

El monopolio comercial es el control exclusivo por parte de una metrópoli (país dominante, en este caso España) del comercio de otro país o región, comunmente una colonia (país dominado, en este caso América).

Veamos un esquema sobre las relaciones comerciales permitidas y prohibidas, con un ejemplo que nos aclare las cosas:

Para controlarlo mejor España autorizó sólo cuatro puertos en América que podían comerciar con España: La Habana, Veracruz, Cartagena y Portobello. Los puertos de Cádiz y Sevilla eran los únicos habilitados en España. Con esto intentaban impedir que otros países europeos se aprovecharan de todos los productos que América podía vender (sobre todo oro y plata), así como de todos los productos que América necesitaba y podía comprar. A esto se le llamaba sistema de puertos únicos.

España enviaba desde 1564 dos flotas de barcos por año a América. La primera iba a Veracruz, parando antes en La Habana, la otra iba a Cartagena y luego a Portobello. Desde Portobello se llevaban los productos hacia el sur, por mar hasta El Callao y sobre burros cruzando los Andes hasta Buenos Aires. Una vez que se repartían los productos llegados, se esperaba para cargar todos los productos que América enviaba a España, que venían de los diferentes puntos del continente. Tras esto las dos flotas emprendían juntas el regreso a España. A esto se le llamaba sistema de flotas y galeones.

Hay dos problemas en este sistema. El primero es que los productos que venían de España y tenían que hacer el largo viaje por mar y tierra hasta las tierras más lejanas (como Buenos Aires) llegaban muy deteriorados, en mal estado, y muy caros, porque tenían que pagar a todos los intermediarios que los llevaban de un lugar a otro. El segundo problema es que si bien llegaban caros, ya eran caros cuando salían de España: es que España no tenía muchas industrias o producción de artesanías, y por lo tanto lo que iba a vender a América a su vez lo debía comprar a otros países de Europa, como Inglaterra.

España creía que la riqueza se basaba en acumular metales preciosos (oro y plata), por lo cual trataba de evitar que cualquier otro país lograra llevar manufacturas a América para cambiarlas por oro o plata. En cambio, otros países como Francia e Inglaterra creían que la base de la riqueza estaba en la tierra o industria, en la producción de alimentos y manufacturas: estos países eran los que vendían a España lo que España a su vez consumía y vendía a América, y a largo plazo se quedaba con el oro y la plata pues España pagaba con eso los alimentos y las manufacturas.

Si bien España prohibía el comercio de América con otros países europeos, tanto los europeos como los americanos buscaban las formas de burlar el control. A ambos (americanos y europeos no españoles) les servía comerciar entre sí: los americanos recibían mejores y más baratos productos, los europeos no españoles (franceses, holandeses, portugueses, ingleses) sacaban buena ganancia con las ventas. Es así que el contrabando (el comercio prohibido) era algo bastante común.


Veamos un mapa. Punteada está la ruta del sistema de flotas y galeones, en la otra ruta (hacia el Río de la Plata) es una ruta usada muy excepcionalmente por los españoles, y es también una de las rutas preferidas para el contrabando con otros países europeos:


This entry was posted on jueves, 8 de abril de 2010 at 1:34 and is filed under , , , , . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

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